
Con los guantes, aplicamos una energía que actúa directamente sobre la musculatura para reafirmar y remodelar el rostro. Empezamos por el escote y ascendemos por el cuello y el óvalo facial, zonas donde suele haber más flacidez. Luego, continuamos por el pómulo, los cigomáticos, los surcos nasogenianos, el contorno de ojos y la frente.
El masaje facial con guantes de plata ayuda a mejorar la circulación sanguínea, la oxigenación y la nutrición de la piel, así como a relajar los músculos faciales y a prevenir o atenuar las arrugas. También es muy efectivo para reducir las indeseadas bolsas de ojos. Además, los iones de plata tienen propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y regeneradoras, lo que favorece la salud y el aspecto de la piel.
El resultado se nota al instante, con una piel más firme, un óvalo definido, unos pómulos y unas cejas elevados. Le damos a la piel un aspecto más joven y luminoso.
